Green Valley: “En nuestros conciertos hay una gran energía”
A día de hoy, Green Valley son la banda más importante del reggae español. Llevan muchos años en el mundo de la música y cada vez que sacan un trabajo sus canciones y sus letras se convierten en todo un éxito. Este año publicaron su nuevo disco Bajo la piel, un trabajo que les ha llevado por diferentes festivales y salas de nuestro país.
Este nuevo álbum está lleno de grandes temas como Dónde irán, Sol y Luna o Caminando en la que colabora con Macaco. También, dentro de este disco se pueden escuchar dos colaboraciones más con SFDK y Laguna Pai. Sobre este trabajo, su gira por las salas y festivales hemos charlado con Ander Valverde.
Bajo la piel es vuestro último disco que os ha llevado unos tres años, ¿cómo fue el trabajo?
Estamos girando todo el día, no paramos y, al final, ha sido un trabajo realizado entre viajes y noches de inspiración. Este trabajo lo hice yo solo porque no teníamos tiempo para juntarnos a parte de en los conciertos y, por eso, es un trabajo tan personal. El nombre del disco lo lleva por crearlo yo solo y porque viene inspirado fuertemente por el embarazo de mi mujer y ese momento de la paternidad. Es un disco muy íntimo, pero a la vez, refleja el momento que vivíamos en la banda.
¿Qué diferencias hay entre este disco y los anteriores?
Ese momento más íntimo a la hora de crearlo. También, en la lírica y en cuanto a la musicalidad porque creo que le hemos dado una vuelta. Hemos intentado mezclar sonidos acústicos con sonidos eléctricos y yo creo que también en el sonido hay una evolución.
Imagino que tienes que estar satisfecho tanto con el resultado como con la acogida por parte del público
Sí, la verdad que sí. Ha sido diferente porque sacamos el disco y empezamos a tocar en festivales grandes entonces, no todo el mundo escucha el disco el primer día. Si tocas en un festival con 20 grupos quizás los fans de esos 20 grupos no hayan escuchado el disco. Al principio, fue algo extraño, pero ahora estamos en la gira por salas y estamos viendo que nuestro público fiel se lo saben entero y estamos súper contentos.
Entre las letras del disco podemos encontrar temas más sociables, personales…
Hay una mezcla. Hay temas que hablan del niño, del amor, otros que hablan de temas sociales y yo siempre hablo de temas que vivo. Hay uno de ellos que se llama El Criminal que habla de un caso concreto que viví en el anterior barrio que vivía, en donde había un hombre y yo hice amistad con él, teníamos conversaciones muy largas y, de repente, un día desapareció y no he vuelto a saber nada más de él. Me inspiró para hacer la canción y, de paso, hacer un poco de conciencia con la gente acerca de lo que está pasando con los que viven en la calle, con el respeto que hay que tener hacia ellos porque no sabemos lo que les ha podido pasar. Siempre intento hacer canciones que digan cosas. También, el tema de Dónde Irán que habla de los inmigrantes que vienen en patera y no llegan a puerto. Hay un poco de todo.
Además, entre las canciones podemos encontrar la colaboración de Macaco, SFDK y Laguna Pai
Juntarme con Macaco y SFDK fue increíble porque lo que estoy intentando hacer desde hace unos años es juntarme con los artistas para hacer las canciones porque, al final, cuando haces una canción por correo yo creo que se nota esa frialdad. Nosotros nos hemos juntado para hacer la canción desde cero y, a parte del rato que te llevas, la canción queda para siempre y se aprende mucho. Yo creo que juntarte con artistas de esta talla que le dan un color diferente al disco y además, te enseñan cosas es increíble. A Macaco y a SFDK llevo toda la vida escuchándolos.
Con Laguna Pai fue un poco a distancia porque son de Perú y no podíamos irnos hasta ahí para hacer la canción. A raíz de esta canción ha salido una bonita amistad y seguramente pronto nos veamos, podamos celebrarlo y aprender cosas juntos.
Nunca Pararé con SFDK podemos decir que es una canción que habla de no rendirse nunca
Sí, eso es y estar un poco con la gente que te aporta. Nosotros nos juntamos para hacer la canción y a Zatu lo respeto desde hace muchos años y nunca habíamos tenido la posibilidad de juntarnos. Siempre estamos en los camerinos de los festivales un rato antes de que toques, con todos los nervios y luego con el subidón de haber terminado entonces, no te acabas de conocer bien. Él me dijo que venía a verme, que quería conocer a mi familia, mi entorno y, a partir de ahí hicimos la canción. Él se enamoró de nuestra familia y nosotros de él y surgió esa idea de que nunca pararemos en esta vida difícil que es la música y que hay que juntarse con la buena gente. Nos hemos hecho muy buenos amigos a raíz de esta canción.
Sol y Luna es un tema más personal y muy especial para ti
Yo no quería hacer la típica canción de padre a hijo aunque, al final, se haya quedado un poco así. Es una canción que empecé a escribirla cuando mi mujer estaba embarazada acerca de lo que sentía sin verle, sin saber cómo iba a ser y sin saber nada de él. En vez de hacer toda la canción decidí esperarme a hacer la segunda estrofa a cuando el niño hubiera nacido para ver la sensación que me daba. Hay gente que me ha dicho que esto no lo había entendido y otras que sí que estaba escrito en el embarazo y en el después. Yo creo que es muy especial porque cambia el prisma de una persona cuando todavía no ha visto al pequeñajo y luego cuando lo tiene entre los brazos. Es muy especial esa diferenciación.
Acabemos con Un Amigo que es un canto a la amistad
Sí, al final llevo ya tres años viviendo fuera de casa, muy centrado en lo profesional, tengo a mi familia y aquí en Barcelona también tengo amigos, pero, al final, se echan de menos los amigos de la infancia y de toda la vida. Me salió escribir una canción de la amistad y creo que está muy bonita porque está muy bien reflejado lo que siento.
Otra de las cosas que has publicado es el documental Dónde Irán, ¿cómo surge esta grabación?
Lo hemos puesto en varios institutos y, la verdad es que no ha tenido la salida que yo pensaba que iba a tener. Yo pensaba que la gente se iba a volcar más con el proyecto, lo iban a valorar y compartir. Al final, no ha sido así. Hoy en día tenemos la mala suerte que vende más una canción que habla de drogas y de pistolas que algo que deberíamos conocer todos. Aún así, estamos contentos con el resultado aunque, nos hubiera gustado que la gente lo hubiera compartido más. También, estuvimos a punto de meterlo en Netflix que hubiera sido muy bueno, pero se quedó ahí que no está mal.
El documental salió porque yo en 2018 terminé de tocar en el Rototom y me vino Mamadou y me dijo que le había encantado mi forma de transmitir y mi mensaje. Me dijo que tenían este proyecto y que estaban buscando a gente que tuviera un mensaje limpio, por decirlo de alguna manera, para que les ayudara con la financiación. Se nos ocurrió la idea de hacer unas camisetas para venderlas en los conciertos y el beneficio dárselo a su asociación. Luego, lo quise llevar más adelante y les dije de hacer una canción y un videoclip. Egoi Suso, productor audiovisual, con el que llevo muchos años trabajando y yo nos dimos cuenta que desde nuestra posición se nos hacía muy complicado ponernos en la piel de una persona que ha vivido eso. Lo que hicimos fue entrevistar a Mamadou y a Sani. En principio era hablar con ellos para ver la forma en la que enfocábamos el videoclip. Luego, teníamos la idea de hacer un making-of para contarle al público que todo lo que se generara de ese videoclip y de esa canción iba a ir destinado a la asociación de Mamadou, pero, al final, decidimos hacer un documental porque lo que nos habían contado era digno de juntarlo y no podíamos cortar ningún trozo. Lo hicimos de esta forma y lo colgamos porque nos pareció algo que había quedado muy bonito.
Este año estuvisteis montando una gran fiesta en el Festival Rototom, ¿cómo la viviste?
La verdad es que creo que fue uno de los conciertos más especiales de mi vida porque no me lo creía. Con todo el trajín del verano tienes esa fecha marcada en el calendario y vas tirando hasta que llega esa fecha y piensas en menudo jaleo me he metido. Después de la prueba estábamos en el camerino y empezaron a llegar Macaco, Morodo, Rapsusklei o Rayden, era nuestro primer concierto con vientos y percusión, a nuestro técnico de sonido lo metimos en el escenario para hacer los dubs y pensamos que nos habíamos liado mucho, pero que iba a ser brutal.
Me acuerdo de estar una hora antes de tocar y estar repasando todo. Estaba hablando con todos para ver como presentarlos cuando tenían que salir al escenario y, al final, me vino Egoitz, el guitarrista de la banda, que lleva toda la vida y me dijo: “Ander deja que fluya, no te agobies, disfrútalo y pásalo bien”. Yo le dije que tenía toda la razón y que no iba a hacer que todo saliera bien una hora antes del concierto y al final, así fue, creo que fluyó todo. A mí las dos horas se me pasaron como si fuesen tres minutos.
Este año, ¿os podremos ver por más festivales?
Como estamos acabando la gira por salas de este año, no estamos anunciando muchas cosas para el año que viene, pero el año que viene va a ser muy potente, estamos mirando las propuestas y tenemos unas cuantas cosas. No quiero anticipar nada porque quiero acabar la gira por salas y que la gente venga porque a mí me mola mucho tocar en las salas. Festivales para el año que viene tenemos unos cuantos.
¿Cómo está siendo la gira por las salas?
Van súper bien. Al final, es público que viene a verte a ti porque en los festivales aunque hay mucha gente que te conoce como en el Rototom que ya somos una familia, pero en otros hay gente que va que no te conocen o no se saben las canciones nuevas. En las salas vienen a verte a ti, ya saben a lo que vienen y, al final, en nuestros conciertos hay una gran energía que necesita ser recíproco porque cuando nosotros hemos salido al escenario y hemos visto a 20, 50 o 100 personas que están apagadas, los otros acaban apagándose y perdemos la energía. En cambio, cuando la gente se empieza a levantar y nosotros también se acaba haciendo una fiesta bastante elegante.
El otro día en Sevilla, donde no habíamos tocado nunca y lo teníamos pendiente, únicamente había 500 personas porque justo coincidió que había una fiesta de la MTV gratis y la gente a última hora no compró la entrada y se fue a esto. Los que vinieron lo dieron todo y fue espectacular de principio a fin, la gente no paró de saltar, de cantar como locos y de darlo todo. Te vas con esa energía, al día siguiente teníamos que volver en furgoneta de Sevilla a Barcelona, unas 13 horas, pero no se nos fue la sonrisa de la cara en todo el viaje.
¿Qué canciones no pueden faltar en los conciertos?
Entre las canciones de siempre no pueden fallar Los Sueños, Si no te tengo o No me voy a rendir porque entonces nos pegan. Esas tres y María Marihuana son las fijas. Luego hay alguna también que tenemos más olvidada y las cantamos. La verdad es que tenemos un público muy guay.
Este viernes tocáis en la Sala Oasis de Zaragoza, ¿cómo va a ser el concierto?
Llevamos tres semanas sin tocar desde que estuvimos en Málaga y Sevilla y tenemos muchas ganas de volver al escenario porque hemos arrancado la máquina de las salas y el estar tres semanas parados hace que tengamos muchas ganas. La venta va muy bien y en Zaragoza tenemos muy buenos amigos. Al día siguiente vamos a Logroño donde también nos espera buena fiesta. Así que tenemos muchas ganas de estos conciertos y creo que van a ser especiales.