“La historia de Ojos negros se dio de una manera muy natural”
Las directos y la actriz de "Ojos Negros" en el Festival de Cine de San Sebastián. Foto: E. Acín
Ojos negros narra la historia de Paula, una chica de 14 años, que tiene que pasar el verano en el pueblo con su tía y su abuela, a quienes apenas conoce. Allí descubrirá las tensiones familiares que se destapan a raíz de la enfermedad de su abuela. Intentando salir de esa atmósfera conoce a Alicia con la que establece una gran amistad.
Durante el Festival de Cine de San Sebastián hemos hablado con sus directoras Marta Lallana, Ivet Castelo y una de las protagonistas de esta historia Anna Sabaté que compartió rodaje con otras dos actrices Julia Lallana y Alba Alcaine.
¿Cómo os sentís al formar parte del Festival de Cine de San Sebastián?
Ivet Castelo: Muy ilusionadas, la verdad es que estar en San Sebastián ya es algo muy significativo y esto es como acabar de redondear un poco el recorrido que estamos teniendo. Estamos muy contentas.
Ojos negros es vuestra ópera prima
Marta Lallana: Estamos muy orgullosas y sorprendidas. Yo creo que durante todo el proceso no nos habíamos imaginado que llegaría a tanta gente, sitios y que se vería en salas porque para nosotras es como lo que más alejado se nos quedaba.
¿Qué ha sido lo más complicado para vosotras?
Anna Sabaté: Tuvimos que estar en una convivencia fuera de nuestras casas durante mucho tiempo.En mi caso fueron solo 15 días, pero ellas estuvieron un mes entero con unos horarios complicados de irse a dormir muy tarde y levantarse muy pronto. Estuvimos totalmente entregados a la película y a la historia. Ahí teníamos que darlo todo y, sobre todo, ellas dos tenían que tenerlo todo muy bien organizarlo en todos los frentes. Ellas se pusieron a prueba con temas de la gestión, el equipo, convocar horarios y cuadrarlos para que todo terminase a tiempo. Fue durillo.
Ivet Castelo: Lo que ha costado más a nivel de producción es conseguir soporte económico. Ojos negros no ha recibido ninguna subvención estatal y siempre nos ha costado mucho conseguir apoyo económico. Ha sido siempre una lucha contracorriente para poder terminar la película. Lugo cosas que pueden ser más difíciles como el trabajo con actores o algo así es en la parte donde nosotras hemos disfrutado más y lo que mejor ha funcionado. El montaje también fue un proceso muy largo, pero lo disfrutamos mucho. Así que creo que lo más difícil para seguir hacia delante fue el tema económico.
¿Cómo surge la historia de Ojos negros?
Marta Lallana: La historia de Ojos negros se dio de una manera muy natural. Ivet y yo teníamos el imaginario del pueblo, pero de forma distinta. Ivet tiene como recuerdos más luminosos y tenía más relación con su pueblo en Andalucía y yo en cambio con mi pueblo en Aragón, Ojos Negros (Teruel), tenía unos recuerdos como un poco más de extrañeza de la persona que llega como forastero, la relación con la familia que no es tan cercana y yo esto lo recordaba mucho. A partir del imaginario común del pueblo pensamos que era bonito ver como a través de la película, la gente podría rememorar su infancia y sus veranos en el pueblo. Nace de querer explicar un poco como es la vuelta a los orígenes y esa conexión, que cada vez está más perdida, con las relaciones familiares. También, nace de querer retratar un momento muy concreto en la vida de mi hermana Julia que veía que estaba en el paso de la infancia a la madurez, que es algo muy complejo, y era importante que se viera esa realidad que estaba viviendo ella y reflejarlo en la película. Juntando todos estos elementos es como nace la historia.
¿Cómo ha sido trabajar entre vosotras?
Marta Lallana: El trabajo con las actrices ha sido de lo mejor. Con ellas hemos aprendido un montón ya que nunca habíamos tenido que ponernos a dirigir a una actriz profesional como Anna Sabaté. Hasta ahora lo que Ivet y yo habíamos hecho eran cortometrajes con niños que no se dedicaban a actuar entonces, sí que habíamos trabajado con niños más pequeños que las actrices de Ojos negros, pero fue todo como un reto muy enriquecedor. Por otro lado, el trabajo con Ivet fue muy bueno porque al igual que ha comentado ella fue un proceso tan costoso que ha sido muy importante vivir este proceso acompañada y en este caso nos hemos apoyado mutuamente.
Anne Sabaté: Desde el principio me dio mucha confianza el ver que ellas dos tenían muy claro mi personaje. El tenerlo tan claro hizo posible que me lo pudieran transmitir hasta sin encontrar las palabras justas, pero sabían cómo transmitirme quien era Elba. Ellas me dieron muchísima confianza en mí, me dieron mucho espacio para que pudiera respirarlo y, además, sabían escuchar muy bien y los directores que saben escuchar a los actores hacen lo que quieren. Yo estaba ahí en sus manos y creo que nos entendimos muy bien. El que ocurriera esto me hizo crear un personaje mucho más complejo de lo que parecía al principio, con una progresión y con un mundo interior súper interesante que hasta a mi misma me sorprendió. Recuerdo que cuando acabó el rodaje acabé emocionada porque no quería soltar el personaje.
Me gustaría que me contarais si tenéis ya nuevos proyectos en mente
Ivet Castelo: En mi caso me he dado cuenta haciendo todo el proceso de dirección de Ojos negros que me interesa mucho todo lo que es producción y distribución. Lo he disfrutado mucho y me gustaría especializarme en eso. Si todo va bien voy a empezar un máster de producción en Austria porque es donde estoy viviendo. También, nos hemos dado cuenta de que trabajamos muy bien, que la relación es muy bonita y que esto es muy difícil de encontrar entonces, sí que tenemos la idea de seguir trabajando juntas a nivel de dirección o producción.
Marta Lallana: Yo tengo un proyecto en mente aunque todavía no me he podido poner a escribir. Necesito que venga un poco la calma para hacer las cosas bien.
Anna Sabaté: Ahora estoy con esta película que todavía tiene una larga vida. Luego tengo un proyecto teatral sobre la fibromialgia.


